Tras dos incidentes recientes, el instituto pide a los padres que tomen medidas urgentes antes de que ocurra una tragedia por esta práctica que reduce el flujo de oxígeno al cerebro en pocos segundos.
El IES Domingo Valdivieso de Mazarrón ha emitido un comunicado dirigido a las familias tras detectar dos incidentes en el centro relacionados con la peligrosa técnica del 'mataleón'. Esta práctica, que consiste en ejercer una fuerte presión con el antebrazo sobre el cuello de otra persona hasta dejarla sin respiración, puede tener consecuencias graves para la salud.
El primer caso tuvo lugar hace unas semanas, cuando un alumno tuvo que ser atendido de urgencia en el propio centro por los servicios sanitarios tras sufrir los efectos de esta técnica. Este lunes, se registró un segundo episodio, lo que ha llevado al centro a advertir sobre el peligro que supone esta práctica y la necesidad de prevenir nuevos incidentes.
Desde la dirección del IES Domingo Valdivieso han instado a las familias a mantener una conversación con sus hijos para concienciarlos sobre los riesgos asociados a este tipo de comportamientos. "Debido a los daños graves sobre la salud que pueden generar estos actos, les rogamos encarecidamente que hablen en casa con sus hijos/as sobre este tema", indica el comunicado del centro.
La llave 'mataleón' es una técnica de estrangulamiento que, en pocos segundos, puede provocar la pérdida de conocimiento e incluso ser mortal. Al ejercer presión con el antebrazo sobre un lado del cuello y con el bíceps sobre el otro, el flujo de sangre a través de las arterias carótidas se interrumpe parcialmente, impidiendo que el oxígeno llegue al cerebro. Esto puede ocasionar desmayos, daños cerebrales y, en casos extremos, la muerte.
Desde el centro educativo alertan de la urgencia de abordar este problema antes de que tenga consecuencias irreversibles. "Es fundamental actuar antes de que ocurra una desgracia y que lleguemos tarde", advierten.
Las autoridades educativas y sanitarias recomiendan a padres, docentes y estudiantes tomar conciencia sobre los riesgos de esta práctica, fomentar el respeto y la seguridad en el entorno escolar y denunciar cualquier situación de riesgo que pueda poner en peligro la integridad de los jóvenes.







