Construida desde las vivencias, el quinto libro de Antonio Morales incluye referencias a los grupos sociales, a cómo se organizaba la vida en las casas de los señoritos o a las tareas del campo.
La Universidad Popular de Mazarrón acogió anoche la presentación del libro 'Cinco medias cosechas', quinta obra del escritor Antonio Morales Mateo, reuniendo a vecinos, familiares y autoridades en un acto organizado por la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Mazarrón (ADEPAMA). La velada, marcada por la autenticidad y el arraigo, sirvió para dar a conocer una historia profundamente humana que refleja las vivencias y dinámicas sociales de la comarca en tiempos pasados.
El libro, descrito como un relato sensible y auténtico, narra las experiencias de un señorito y los cinco labradores que trabajaban en su finca, explorando las formas de vida de cada personaje. A través de sus páginas, Morales teje un retrato de una época ya distante, capturando las historias personales, las tradiciones y el patrimonio inmaterial de Mazarrón con una narrativa que combina realidad e imaginación.
El escritor detalló que decidió ponerle al libro un precio simbólico de 12 euros por ejemplar, un gesto que refleja su deseo de compartir su obra sin grandes pretensiones económicas. Morales expresó su satisfacción personal al ver el impacto de su trabajo en lectores de todas las edades, especialmente en los mayores. “Uno de los logros que he tenido con este libro es que he puesto a leer a personas de 80 años, que como yo no aprendimos mucho en la escuela, pero en cambio le gusta la literatura. Me hace gran ilusión ver a gente que se pone con el libro y le gusta más que a mí. Con eso ya me encuentro pagado”, confesó.
Antonio Morales Mateo, de 85 años, tomó la palabra con la modestia que le caracteriza. “A pesar de ser poco conocido en este mundillo de la literatura, me presento como un modesto aficionado a ella para contarles sobre mi quinto libro. Morales explicó que la obra, escrita dentro de su característica línea narrativa, fue un proyecto impulsado por su propia iniciativa, sin apoyo de organismos oficiales. “No he tenido ninguna ayuda, así que me he visto con la necesidad de sacar esto adelante por mi ilusión y mi afán por la escritura. He decidido hacer frente yo, con mi modesta economía de pensionista”, afirmó con sinceridad.
Juan Francisco Belmar, en representación de ADEPAMA, explicó el arduo trabajo que supuso llevar 'Cinco medias cosechas' a su forma final. “Esta noche estamos presentando el libro de Antonio Morales, y en mi caso, ha corrido a cargo de la asociación todo el trabajo de transcripción, digitalización del original, que en principio vino escrito a mano en manuscrito, y luego la posterior maquetación, diseño, edición del libro y diseño de portada”, detalló. Belmar subrayó la importancia de la obra como un vehículo para preservar el patrimonio inmaterial de Mazarrón, un esfuerzo que considera “más que justificado”.
El representante de ADEPAMA destacó la capacidad de Morales para recrear una época que él mismo vivió, combinando elementos reales con toques imaginativos. “El autor nos introduce en un escenario que conoce perfectamente porque lo vivió, y lo hace de una forma un tanto imaginaria, porque introduce elementos que se corresponden con la realidad que él conoció, pero evita concretar determinados aspectos que no son relevantes para la historia”, explicó. Según Belmar, el libro no solo rescata historias y personajes, sino también vocablos, técnicas y tradiciones olvidadas, como la matanza o la elaboración del pan, que resultan desconocidas para las generaciones más jóvenes.
Belmar también hizo referencia al contexto histórico que atraviesa la obra, como la emigración forzosa que sufrieron muchos vecinos de Mazarrón en busca de mejores condiciones de vida. “Hay referencias a los grupos sociales, a cómo se organizaba la vida en las casas de los señoritos, a las tareas del campo. Antonio domina estos aspectos y, en algunos casos, los deja entrever para despertar la curiosidad del lector”, señaló. Para él, 'Cinco medias cosechas' es una aportación valiosa a la historia local, construida desde las vivencias de las personas, que a menudo no aparecen en los grandes libros de historia. “La historia se construye a partir de estas bases, de las vivencias de las personas, y eso muchas veces se nos olvida”, reflexionó.
Felicitando al autor, Belmar destacó su trayectoria literaria, que incluye títulos como 'Las cosicas de Morata', 'Pedanías de Mazarrón', 'El Bernardo y el Calderas' y 'El barranco de la Poza de las Yeguas'. “Son pequeños tesoros que bucean entre la realidad, la imaginación y las leyendas, y forman parte innegable de nuestro patrimonio”, afirmó, invitando a los presentes a disfrutar de la lectura de la nueva obra.
Un repaso a la vida de su padre
Águeda Morales, hija del escritor, ofreció un emotivo recorrido por la vida de su padre. “Antonio Morales Mateo escribe esta obra con la vitalidad y pasión que lo han caracterizado. Durante 20 años fue vecino de Mazarrón, lugar al que sigue vinculado a través de su familia, aunque él regresó a la pedanía lorquina de Morata”, comenzó. Águeda resaltó la superación personal de su padre, quien aprendió a leer y escribir a los 40 años en una escuela de adultos y desde entonces no ha dejado de plasmar sus historias en papel.
Nacido el 9 de julio de 1939, apenas unos meses después del fin de la Guerra Civil Española, Antonio creció en un contexto de posguerra marcado por la hambruna y las penurias. Hijo de Miguel Morales Heredia y Agustina Mateo Salas, quienes regentaban un comercio en Puerto Muriel, Antonio fue el mayor de cuatro hermanos. Su infancia transcurrió entre carencias y sueños, con una educación básica que él mismo describió en su obra 'Las cosicas de Morata': “Me llevaron para aprender a una escuela enclavada en Morata, y lo único que aprendí fue a cantar el Cara al Sol y a rezar, porque hice allí la Primera Comunión”.
La juventud de Antonio estuvo marcada por las labores del campo y la ayuda en el negocio familiar. Como muchos españoles de la época, buscó un futuro mejor en Igualada, pero pronto regresó a su tierra. Tras cumplir el servicio militar en 1961, comenzó a conducir un autobús de línea y trabajó en la mina. En 1957 conoció a María López Clemente, con quien contrajo matrimonio en 1965, tras un noviazgo de ocho años. Juntos heredaron el negocio familiar y tuvieron tres hijas: Agustina, Águeda y Lucía.
A lo largo de su vida, Antonio desempeñó diversos oficios, desde camionero hasta repartidor de agua potable con una cisterna. En los años 80, la familia tomó la difícil decisión de dejar Morata y establecerse en Mazarrón, donde abrieron un pequeño supermercado. Consciente de sus limitaciones educativas, Antonio se inscribió en una escuela de adultos para mejorar su escritura, un paso que marcó el inicio de su aventura literaria. En 1997, fundó Pan de Morata, una empresa familiar que dio trabajo a sus hijas durante dos décadas. Hoy, a punto de cumplir 86 años, Antonio disfruta de sus nietos, de su huerto y de su gran pasión: la escritura.
Socorro Barcelona y su homenaje poético
Socorro Barcelona, cuñada de Antonio, dedicó unas palabras cargadas de afecto y admiración. “Buenas noches, poeta sabio, nacido en Morata, muy cercano a donde las montañas y el mar se unen como en una canción. Con su mujer y sus hijas tejió su vida en la tierra moratera, que guarda historias perdidas en cada rincón”, comenzó. En un tono poético, Socorro describió 'Cinco medias cosechas' como “un tesoro sufrido y soñado, un libro que plasma lo vivido y recordado, un título sincero que recomiendo a todos porque es un viaje ligero por sus recuerdos añorados”.
Brindando por el autor, Socorro expresó su deseo de que las letras de Antonio sigan floreciendo. “Enhorabuena, cuñado. Que sigan los libros de recuerdos y vivencias, y que en cada cosecha crezcan las huertas llenas de entrañables experiencias. ¡A por otro más!”, exclamó, arrancando aplausos entre los presentes.
El concejal de Cultura, Jorge Durán, cerró el acto con un mensaje de orgullo y reconocimiento. “Me siento muy orgulloso esta noche de poder estar en la presentación de este libro de Antonio Morales, porque esto, como bien se ha dicho, es un legado que queda para las futuras generaciones, para que conozcan realmente cómo es la historia, no como se la queremos contar, sino como verdaderamente fue y la vivió una persona que no ha tenido una vida fácil”, afirmó.
Durán elogió la capacidad de Antonio para plasmar las tradiciones y la identidad de Mazarrón a través de una escritura sencilla pero directa. “Gracias a mucho trabajo, has sacado una familia adelante y, en tu madurez, con muchísimo talento, has plasmado en estas cinco obras lo que son las tradiciones. Tu escritura va directa al corazón, pero sobre todo a la historia y a la identidad de Mazarrón”, señaló. El concejal felicitó al autor y a su familia, destacando su contribución al patrimonio cultural del municipio.







