La obra, que presentaba algunos desperfectos tras las Fiestas, ha sido restaurada por Alberto Martínez.

La comunidad parroquial de Puerto de Mazarrón se reunió el pasado sábado para celebrar el retorno de la imagen de Nuestra Señora del Carmen al templo, tras un proceso de restauración. Durante la misa solemne, la imagen restaurada fue presentada fruto del impecable trabajo del restaurador Alberto Martínez Avilés. Al concluir la ceremonia, Martínez Avilés realizó una exposición detallada sobre el proceso de restauración.
La imagen de la Virgen del Carmen, patrona de Puerto de Mazarrón, es una obra de arte de los años 40 del siglo pasado, elaborada en yeso y ojos de cristal que realzan su expresividad. No obstante, tras la procesión marinera del 16 de julio, en la que la imagen sufrió daños por contacto con el agua, se hizo evidente la necesidad de una restauración integral para preservar su valor artístico y espiritual.
La imagen presentaba múltiples desperfectos, incluyendo grietas en las manos, la corona y la base, daños en el rostro del Niño Jesús y repintes acumulados con gruesas capas de pintura y esmalte que desvirtuaban su apariencia original, como el vestido rosa del Niño. Tras una evaluación minuciosa, se inició un laborioso proceso para retirar las capas de repintes, revelando las policromías originales. Entre los descubrimientos, se encontró que el vestido del Niño era originalmente blanco roto con detalles dorados, y su cabello, de un tono rubio claro.
En el caso de la Virgen, se eliminaron numerosas capas de pintura, dejando al descubierto vestigios de su decoración original en tonos dorados. Aunque la falta de información impidió recuperar por completo este diseño, se creó uno nuevo que respeta su esencia histórica. Ambas figuras fueron tratadas con gran cuidado, empleando lámina de pan de oro sintético y la técnica de estofado al temple, lo que enriqueció sus ropajes y realzó su valor artístico como emblema de la devoción marinera de Puerto de Mazarrón.
La restauración ha sido posible gracias a la Parroquia, la Cofradía de Pescadores y la familia Martínez-Avilés, que ha donado la lámina de oro fino de 18 quilates para restaurar la corona de la Virgen, en memoria de sus familiares pescadores. Alberto Martínez agradeció “profundamente confiar en mi labor. Con todo el respeto, cariño y devoción que siento por la Virgen del Carmen, espero que los feligreses de Puerto de Mazarrón y los visitantes de otras localidades acojan con entusiasmo la belleza renovada de nuestra querida patrona marinera”, añadió.








