La efigie, ejecutada en 1947 por el escultor Juan González Moreno, fue trasladada el pasado mes de octubre a las dependencias del Centro de Restauración regional.
La Iglesia Parroquial de San Antonio de Padua de Mazarrón ha acogido esta tarde el regreso de la imagen de su patrón tras culminar un exhaustivo proceso de estudio y restauración. La jornada comenzó con la celebración de una Santa Misa, seguida de un acto oficial de presentación y bendición en el que se detallaron los trabajos técnicos realizados sobre la talla para devolverle su esplendor original.
La efigie, cotitular de la parroquia de San Andrés y San Antonio, fue trasladada el pasado mes de octubre a las dependencias de la consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes. La obra, ejecutada en 1947 por el escultor Juan González Moreno, representa un valioso ejemplo de la producción de posguerra del artista de Aljucer, cuya formación en Roma y contacto con la escultura italiana contemporánea marcaron un estilo de clasicismo renovado muy presente en esta pieza.
Con la finalización de estos trabajos y su posterior bendición pública, Mazarrón recupera una de las obras menos conocidas pero más significativas del gran escultor murciano del siglo XX. La imagen vuelve así a su ubicación habitual, consolidada no solo como un referente de la devoción popular, sino también como un testimonio artístico de primer orden dentro del catálogo de imaginería regional.
El evento ha contado con la intervención de Patricio Sánchez López, director general de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia y de Francisco Javier Bernal Casanova, director del Centro de Restauración regional -organismo que ha llevado a cabo los trabajos-, quienes explicaron los pormenores de la intervención. Por su parte, el alcalde de Mazarrón, Ginés Campillo Méndez, destacó la importancia de esta recuperación para el patrimonio local, en una cita que reunió a numerosos fieles y vecinos interesados en el resultado de los trabajos.







