La asociación ADELA sostiene que la intervención no supone una mejora real de los servicios municipales, sino una ampliación de un espacio que, a su juicio, beneficia a un número limitado de usuarios.
El Ayuntamiento de Cartagena ha finalizado las obras de mejora y ampliación del local social de La Azohía, aportando más espacio y funcionalidad para los vecinos de la localidad costera, con una inversión superior a los 41.000 euros.
La concejala de Participación Ciudadana y Festejos, Francisca Martínez, que ha visitado las instalaciones junto al concejal de Seguridad Ciudadana, Personal, Agricultura y Medio Rural, y del Distrito 1, José Ramón Llorca, ha explicado que el objetivo principal de la actuación ha sido integrar las antiguas instalaciones del consultorio médico, disponibles tras su traslado a nuevas dependencias, en el centro vecinal, “quedaba aquí un espacio que las asociaciones que trabajan en este local nos estaban demandando", ha señalado.
Durante la visita para comprobar el resultado de los trabajos, a la que se han sumado representantes de la Asociación de Vecinos, la Asociación de Mayores y la Asociación de Amas de Casa, la edil ha añadido que con esta acción “hemos aprovechado para remodelar todo el espacio, para adaptarlo, unificarlo y dar unas instalaciones polivalentes a los distintos colectivos que desarrollan aquí su actividad".
Los trabajos han consistido en una reforma integral que incluye la demolición de la tabiquería existente y la ejecución de nuevas paredes divisorias, lo que ha permitido la creación de un despacho nuevo para albergar a una de las asociaciones.
Asimismo, se ha procedido a pavimentar el porche de entrada y a ampliar el interior con suelo porcelánico similar al ya existente. La renovación se ha completado con la instalación de un nuevo falso techo y luminarias, la colocación de dos ventanas de aluminio, dos equipos de aire acondicionado tipo split y el pintado completo de todo el interior del local.
Esta intervención sigue la línea de las últimas actuaciones en el ámbito de la participación ciudadana y la mejora de infraestructuras en barrios y diputaciones, como la reciente inauguración del local social de La Puebla, donde la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, subrayó que estas inversiones demuestran el compromiso del Gobierno local por "ofrecer espacios de convivencia modernos, accesibles y dignos que den respuesta a las demandas históricas de los vecinos, asegurando que cada rincón de Cartagena cuente con servicios de calidad".
Críticas de ADELA
Sin embargo, la actuación ha generado críticas por parte de la Asociación para la Defensa del Entorno Natural de La Azohía e Isla Plana, que cuestiona tanto el alcance como la representatividad del proyecto. En un comunicado, el colectivo señala que no fue invitado a la visita, al igual que otras entidades como la Asociación Cultural Torre Santa Elena, y denuncia la ausencia de representación de varias zonas residenciales del litoral poniente.
La asociación sostiene que la intervención no supone una mejora real de los servicios municipales, sino una ampliación de un espacio que, a su juicio, beneficia a un número limitado de usuarios. Además, reclama la creación de un centro multiusos vecinal que incluya instalaciones como biblioteca, salón de actos, espacios para asociaciones, servicios administrativos y áreas destinadas a actividades culturales y sociales.
Desde este colectivo se plantea como posible ubicación la antigua parcela del cuartel de la Guardia Civil en la zona, y se apunta a la posibilidad de recurrir a fondos europeos del programa Next Generation EU para financiar una infraestructura de mayor alcance que dé servicio a todo el litoral poniente de Cartagena.
El debate refleja distintas visiones sobre las necesidades de equipamientos en Cartagena, entre la mejora de espacios existentes y la demanda de nuevas dotaciones que amplíen la oferta de servicios públicos en áreas costeras.







