Denuncian la impunidad con la que se producen fondeos ilegales, navegación peligrosa y fiestas nocturnas, en un espacio protegido y frágil.
La Asamblea Ciudadana Playa de la Isla de Mazarrón y Ecologistas en Acción denuncian el descontrol y la impunidad que se vive en el entorno de la Isla de Adentro (o Isla de Mazarrón), en Puerto de Mazarrón, y exigen a las autoridades competentes un mayor control y el cumplimiento estricto de la normativa vigente.
Y es que cada verano la costa de Puerto de Mazarrón se llena de embarcaciones, cuyas malas prácticas están afectando a ecosistemas frágiles y protegidos, pero también están poniendo en riesgo vidas humanas, y afectando al descanso y tranquilidad a la que tienen derecho vecinos y veraneantes.
Uno de los hechos más graves, por los riesgos sobre las personas, es el descontrol en cierto tipo de embarcaciones, como son las motos de agua, principalmente las de alquiler. Manejadas por personas que muchas veces carecen de titulación náutica y de los mínimos conocimientos de la normativa, realizan conducción a gran velocidad, con giros bruscos, y sin respetar las restricciones de seguridad frente a otros usuarios y bañistas, lo cual pone en riesgo al resto de usuarios. Además, el elevado ruido que generan, afecta tanto a las especies marinas, como a vecinos y veraneantes.
Por otro lado, se producen impactos ambientales graves derivados del fondeo irregular, tanto diario como de larga estancia, sobre praderas de Posidonia, que destruyen un ecosistema singular, frágil y protegido, cuyas heridas producidas en un fondeo pueden tardar décadas en recuperarse.
Recuerdan que la Isla de Adentro forma parte del espacio protegido marino “Franja Litoral Sumergida de la Región de Murcia”, declarado Zona de Especial Conservación (ZEC), y que cuenta con un Plan de Gestión Integral, precisamente para poner límites a los impactos de las actividades humanas. Dentro de los ecosistemas marinos prioritarios, la pradera de Posidonia oceanica (planta marina endémica del Mediterráneo) es uno de los más valiosos, y a la vez más afectados por los fondeos en esta zona. Su crecimiento es muy lento, por lo que las consecuencias de un fondeo de una mañana, que arranque rizomas, puede tardar décadas en recuperarse. Si multiplicamos la afección por el número de embarcaciones que fondean a diario durante semanas, podemos intuir la gravedad real del impacto y la dificultad en recuperar el buen estado ecológico.
De hecho, este año se aprobó el Real Decreto 191/2026, de 11 de marzo, para la conservación de praderas de fanerógamas marinas en aguas marinas del Mediterráneo español, aunque la norma sirve de poco si no hay una vigilancia y control que evite las actividades prohibidas, y tampoco se ponen en marcha medidas imprescindibles como la cartografía, delimitación física en determinados espacios o los fondeos ecológicos regulados, entre otras.
A todo esto hay que sumar el impacto ambiental de los fondeos durante la tarde noche, de agrupaciones de embarcaciones, con música a todo volumen, luces potentes dirigidas al agua, y muchas veces acompañado de abandono de basuras y envases. Además del evidente impacto sobre el ecosistema marino, se ve afectado el derecho al descanso de veraneantes y vecinos próximos.
Por todo ello, la Asamblea Ciudadana Playa de la Isla y Ecologistas en Acción exigen a las autoridades competentes que pongan en marcha, de manera urgente, un conjunto de medidas destinadas a proteger este enclave y garantizar la conservación de sus valores naturales.
Entre las actuaciones reclamadas se encuentra la elaboración de una cartografía actualizada de las praderas de Posidonia oceánica, así como la delimitación de las zonas de fondeo autorizadas mediante sistemas de bajo impacto. En este sentido, plantean incluso la instalación de fondeos ecológicos controlados en la zona.
Junto a ello, consideran necesario realizar un estudio científico sobre el estado de las praderas de Posidonia, que permita cuantificar los impactos producidos y establecer un seguimiento periódico de su evolución y posible recuperación.
Las organizaciones también reclaman una campaña específica de control e inspección de los fondeos, con el objetivo de retirar y sancionar aquellos que sean irregulares, tanto los utilizados de forma diaria o estacional como los que permanecen instalados de manera permanente.
Asimismo, solicitan poner en marcha un programa de vigilancia y control de la navegación, especialmente durante los periodos de mayor presión turística, para reducir las malas prácticas relacionadas con la navegación, los fondeos, la iluminación y el ruido. La vigilancia debería prestar especial atención a las embarcaciones de alquiler y servir para evitar concentraciones y fiestas irregulares, especialmente durante la noche.
Por último, la Asamblea Ciudadana Playa de la Isla y Ecologistas en Acción reclaman mayores controles e inspecciones sobre las empresas de alquiler de embarcaciones, con el fin de garantizar que cumplen la normativa vigente en materia de seguridad, navegación y protección ambiental y que, además, informan a sus clientes y hacen respetar dichas normas durante el uso de las embarcaciones.
Para terminar, las organizaciones han manifestado su intención de continuar con protestas y cualquier acción necesaria, incluidas las legales, en caso de no ver atendidas sus reivindicaciones, que básicamente consisten en que las administraciones competentes cumplan y hagan cumplir las leyes vigentes.







