El piloto de Puerto de Mazarrón se impone en el Red Bull Ring después de 56 grandes premios en la categoría reina y culmina un fin de semana de emociones, revancha y celebración junto a KTM.

Pedro Acosta ya tiene su nombre escrito en la historia de MotoGP. El piloto de Mazarrón consiguió este domingo, en el Gran Premio de Austria, la primera victoria de su carrera en la categoría reina, después de 56 grandes premios y 15 podios en los que había rozado en numerosas ocasiones el escalón más alto. Lo hizo, además, en uno de los escenarios más especiales posibles: el Red Bull Ring, la casa de KTM, la marca con la que ha competido desde su llegada a MotoGP y con la que cerrará esta etapa al término de la presente temporada.
    El triunfo llegó después de un fin de semana que había comenzado con Acosta como uno de los grandes protagonistas. El sábado, el mazarronero había tenido la victoria de la carrera Sprint prácticamente en sus manos, pero una caída cuando lideraba con ventaja a falta de tres vueltas le obligó a empezar de nuevo al día siguiente. Jorge Martín aprovechó entonces el error para hacerse con la victoria de la Sprint.
    Acosta reconoció después de aquella caída que el error había sido suyo. Explicó que se había desconcentrado momentáneamente al mirar las alertas de gasolina en el panel de la moto y perdió el punto de frenada. Sin embargo, también dejó claro que aquel tropiezo no iba a cambiar su planteamiento para el domingo. Y así fue. El piloto de KTM convirtió la frustración del sábado en una de las mejores actuaciones de su trayectoria en MotoGP.
Una carrera para no olvidar
La carrera del domingo comenzó con Jorge Martín al frente, mientras Acosta trataba de mantenerse en contacto con los pilotos de cabeza. El murciano llegó a perder varias posiciones durante las primeras vueltas, pero poco a poco comenzó a recuperar terreno.
    Su remontada le llevó a superar a rivales de la talla de Marc Márquez, Ai Ogura y Marco Bezzecchi antes de alcanzar a Jorge Martín. En la novena vuelta llegó uno de los momentos decisivos de la carrera, cuando Acosta adelantó al piloto de Aprilia para colocarse al frente.
    A partir de ese momento comenzó una batalla de ritmo y resistencia. Las Aprilia de Martín y Bezzecchi se mantuvieron cerca, mientras Ai Ogura también se mantenía en la lucha por las posiciones delanteras. Acosta supo administrar la ventaja y, cuando la presión aumentó en las últimas vueltas, volvió a encontrar ritmo para llegar a la última vuelta con 1,2 segundos de margen sobre Martín.
    La bandera a cuadros certificó lo que durante años había perseguido el piloto mazarronero: Pedro Acosta era, por fin, ganador de una carrera de MotoGP en domingo. Jorge Martín terminó segundo, a 1,017 segundos, mientras Marco Bezzecchi completó el podio a 1,209 segundos del ganador. Marc Márquez terminó quinto.
De 15 podios a la victoria
El triunfo pone fin a una espera especialmente larga para Acosta. Desde su debut en MotoGP en 2024 había acumulado 15 podios, ocho segundos puestos y siete terceros, pero nunca había conseguido ganar una carrera dominical.
    En su primera temporada en la categoría reina, con GasGas Tech3, consiguió cinco podios. En 2025 volvió a subir cinco veces al cajón y, durante las primeras carreras de 2026, había sumado otros cinco podios. La victoria en Austria supone, por tanto, el primer triunfo dominical después de 56 grandes premios en MotoGP. Es también la 17ª victoria de Pedro Acosta en el Campeonato del Mundo, después de las seis que logró en Moto3 y las once de Moto2, categoría en la que se proclamó campeón del mundo. Además, Acosta se convierte en el 17º piloto español que gana una carrera en la categoría reina.
    El escenario no podía ser más simbólico. La primera victoria de Acosta en MotoGP llegó precisamente en el circuito donde KTM juega como local y en una temporada en la que el piloto abandonará la estructura austriaca para afrontar en 2027 una nueva etapa con Ducati.
    Para KTM también fue una victoria especialmente significativa. La marca no ganaba una carrera de MotoGP desde el Gran Premio de Tailandia de 2022, cuando Miguel Oliveira se impuso en condiciones de lluvia.
    Acosta ha sido una de las grandes apuestas de KTM desde sus primeros pasos en el Mundial y este triunfo supone cerrar esta etapa con una victoria que se había resistido durante casi tres temporadas.

"No parar de creer"
Tras cruzar la meta, Acosta explicó que el triunfo fue consecuencia de la confianza y de haber mantenido la convicción durante todo este tiempo. "Ha sido una cuestión de autoconvencimiento, de no parar de creer", aseguró el piloto, que reconoció también que el circuito austriaco había permitido que la KTM funcionara desde el primer momento.
    El mazarronero admitió que el recuerdo de la caída del sábado estuvo muy presente durante la carrera. De hecho, durante la vuelta de celebración protagonizó una de las imágenes del fin de semana al simular una caída precisamente en la zona en la que se había ido al suelo el día anterior.
    "Creo que la gente lo ha visto: me he caído ahí donde me caí ayer", explicó entre risas. Acosta añadió que, después de la celebración, KTM ya sabía dónde podía continuar la fiesta: "Ellos saben dónde están aquí los garitos que están bien".
    Y cuando le preguntaron por cómo podía terminar la noche después de conseguir por fin la victoria que llevaba tanto tiempo buscando, el piloto volvió a responder con su habitual sentido del humor: "Ya veremos mañana si puedo subir a la moto", en referencia a la celebración que tenía por delante.
    La victoria adquiere todavía más valor por la manera en la que Acosta respondió al golpe del sábado. Después de tener la Sprint prácticamente controlada y terminar en el suelo, el piloto fue capaz de resetearse y afrontar la carrera principal sin que aquel error condicionara su rendimiento.
    "Estoy supercontento porque la gente también se lo merecía", explicó después, recordando el esfuerzo del equipo y el duro momento vivido apenas 24 horas antes. También reconoció que la noche anterior había estado dando vueltas a lo ocurrido y diciéndose que al día siguiente debía terminar la carrera, aunque fuera en el podio o en cuarta posición.
    Acosta remontó, adelantó, resistió la presión de Jorge Martín y llevó su KTM hasta la bandera a cuadros. Lo hizo precisamente en el circuito de la marca que le ha acompañado desde sus primeros grandes éxitos internacionales y antes de emprender un nuevo capítulo de su carrera.
    Para Mazarrón, la jornada deja una de las imágenes deportivas más importantes de los últimos años: Pedro Acosta, el piloto del Puerto de Mazarrón, ganador por primera vez de un Gran Premio de MotoGP. Y después de 56 carreras esperando ese momento, el número uno ya no parece una posibilidad lejana: es una realidad

Banner final de artículos PORTADA
Banner final de artículos APP
Banner 1 PORTADA
Farmacias de Guardia
Playas de Mazarrón (2)
Servicios