Los vecinos se quejan de que, un verano más, el propietario valle el terreno y cobre por estacionar junto a la playa de Cañada de Gallego.
Tres euros al día para los turismos, dos para los ciclomotores y cinco para caravanas y similares. Esa es la tarifa que el propietario del terreno cobra por aparcar junto a la playa de Percheles.
Un verano más, los usuarios han mostrado su indignación a través de las redes sociales porque no tienen dónde aparcar sus vehículos de forma gratuita, ya que el paso está cortado y se ha vallado toda la zona.
Desde el verano de 2018, cuando se cerró por primera vez la parcela privada, los bañistas no cesan en su petición para que puedan estacionar y acceder a Percheles evitando pagar en estos terrenos que lindan con la zona de titularidad pública de la playa.







