La prueba se celebrará el próximo 12 de febrero entre Fortuna y Cartagena, constará de 189 kilómetros y tres pasos de montaña puntuables (Cresta del Gallo, Collado Bermejo Cima Marco Pantani y Alto del Cedacero).
Este martes se ha celebrado en el Ayuntamiento de Cartagena el acto de presentación de la 42ª edición de la Vuelta Ciclista a la Región de Murcia-Costa Cálida-Gran Premio Banco Sabadell 2022 que se celebrará el próximo 12 de febrero.
Paco Guzmán, director de la Vuelta, ha dado a conocer el recorrido oficial de la carrera. Ha destacado el Alto del Collado Bermejo Cima Marco Pantani, que este año se subirá después de siete por la vertiente de La Marina. También la presencia del Alto del Cedacero. Una trampa que va a dar mucho juego en el devenir de la carrera.
De esta manera, queda cerrado el recorrido de la carrera, que se celebrará entre Fortuna y Cartagena. Constará de 189 kilómetros, con tres metas volantes, en la ciudad de Murcia, Mazarrón y Cartagena, y con 3 pasos de montaña puntuables: Cresta del Gallo (3a categoría), Collado Bermejo Cima Marco Pantani (Categoría Especial), y Alto del Cedacero (3a categoría).

Este último se ubica a 21 kilómetros de la meta. Sus 5 kilómetros, con rampas de hasta el 10%, supondrán una prueba de fuego para los velocistas cuyas opciones de victoria pasen por una llegada masiva al sprint; y también para los corredores que deban hacer una apuesta desde lejos en orden de optar al triunfo final.
La entrada a Cartagena se realizará por Canteras, y se recorrerán las avenidas más importantes. Después de pasar por Media Sala, la carrera se dirigirá hacia el mar a través de las Avenidas Juan Carlos I, Colón, Alameda de San Antón, Plaza de España, Calle Real y Paseo Alfonso XII, donde estará ubicada la línea de meta.
Será la primera vez que la carrera pase por la ciudad portuaria desde 2015, cuando salió de Mazarrón en dirección al Castillo de Lorca. La primera vez que Cartagena formó parte de la carrera fue en 1986. Lo hizo con la etapa prólogo. 6 kilómetros en los que se impuso Miguel Induráin. Aquel día, cimentó su victoria en aquella edición, y comenzó a dar señales del corredor que iba a brillar en el Tour de Francia y el Giro de Italia.







