El desdoblamiento, Urgencias 24h, mejoras en infraestructuras básicas, la modernización de calles, aceras y alumbrado público, instalaciones culturales, el semáforo del CEIP Miguel Delibes o la apertura del Centro de Atención Infantil (CAI), son algunos de los deseos.

Queridos Reyes Magos: Majestades, somos conscientes del enorme trabajo que han tenido durante el año que termina, deducimos que agotador y complicado a tenor de los regalos que pedimos la Navidad anterior y que aún no han podido entregar. Ha debido ser un año duro. Y es que tanta crisis a nivel mundial en un mundo cada vez más convulso e imprevisible hace que los deseos y las buenas intenciones a veces no sean suficientes. Lo sabemos. Aquí en nuestro pueblo las cosas no crean que han sido más fáciles. Unas elecciones y su cambio de legislatura a veces distrae lo suficiente como para olvidar muchas cosas pendientes.
    Los vecinos del Puerto, como saben, somos transigentes, por eso de que estamos hechos de otra "pasta" marinera, que aparte de fuertes y benevolentes nos hace pacientes y hasta comprensivos. Sabemos que nuestras exigencias no son pequeñas y también de las dificultades que sus Majestades tienen para contentar a todos. Es normal, pero seguimos confiando en su bondad, su capacidad de trabajo y su divinidad para obrar algún tipo de milagro.
    Es por ello, que nos permitimos recordarle todo aquello que hace justo un año le pedimos y que imaginamos que por circunstancias varias aún no han podido ser satisfechas. Le repetimos, Majestades, que estamos ansiosos por ver terminado el desdoblamiento de la Carretera Mazarrón-Puerto cuya promesa nos viene de los años ochenta del siglo pasado y le recordamos que somos el único pueblo litoral de toda la Región que no tiene sus accesos terminados.
    Nos permitimos así mismo recordarle que nuestra población se multiplica por diez en época estival y que en invierno, si contamos con nuestra población flotante por ser zona turística, somos casi el doble de lo que dice la estadística oficial, y también que no tenemos Servicio de Urgencias 24h, ni en invierno ni en verano, obligándonos a todos los vecinos y visitantes a desplazarnos siete kilómetros si la incidencia es leve o treinta y cinco si es grave.
    Nunca nos vamos a cansar de reclamar aquello que por derecho nos pertenece, y es que nuestras calles, nuestras aceras y nuestro alumbrado público esté a la altura de una ciudad moderna y turística del siglo XXI visitada por miles y miles de personas al cabo del año y que son a fin y al cabo las que sustentan la economía de nuestro municipio.
    Y qué decir de nuevo de nuestras infraestructuras. Es sencillo, no podemos decir nada simplemente porque no las hay. El Puerto carece de elementos tan básicos como un Centro Cultural donde nuestros hijos y jóvenes puedan desarrollar su cultura y sus inquietudes creativas, carece de un Pabellón de Deportes comunitario y de un Auditorio al Aire Libre donde poder dignificar nuestro acervo cultural y poder ofertarlo a nuestros visitantes.
    No es nada nuevo. Lo escribimos en la carta del año pasado. Lo repetimos cada vez que tenemos oportunidad y no dejaremos de hacerlo una y otra vez hasta ver satisfechos nuestros derechos que como ciudadanos nos pertenece. No queremos ser un pueblo de segunda categoría. Y por ello, aparte de volver a pedirles, majestades, todo aquello que aún no hemos recibido, le vamos a seguir pidiendo todas aquellas cosas que consideramos necesarias para poder cambiar nuestro pueblo y ponerlo en el lugar donde realmente se merece.
    Durante la campaña electoral nos sentimos abrumados con la inyección de moral recibida por parte de todos los candidatos de los diferentes partidos políticos. Nunca, ni en nuestros mejores sueños, habíamos podido imaginar los vecinos del Puerto el panorama que nos dibujaron para nuestro pueblo. Esa proyección de futuro, ese maná en forma de mejoras, ese cambio tan sustancial que íbamos a empezar a notar, pero sobre todo esa seguridad con que todos lo decían, nos hizo albergar un atisbo de esperanza de que esta vez sí, y no como otras veces, íbamos a notar ese cambio tan necesario.
    Fue tanto el entusiasmo y tan grande el convencimiento por las promesas recibidas que solicitamos a nuestras autoridades municipales que se instalara, por fin, el Semáforo del Colegio Miguel Delibes para terminar con el peligro que corren nuestros hijos a la entrada y salida del colegio al tener que cruzar cada día nada más y nada menos que una vía de seis carriles. La verdad, todo hay que decirlo, nos sorprendió en agosto la agilidad de la respuesta: "Ya está preparado a falta de un papel de nada. Es cuestión de semanas. Para octubre sin falta, noviembre mejor para no fallar, pero vamos, contad que antes de Fin de Año lo vais a ver puesto…". Majestades, por favor…
    Cinco años ya está el Centro de Atención Infantil (CAI) del Puerto cerrado a cal y canto. Y mientras tanto, nuestras madres y padres no pudiendo ir a trabajar por no tener donde dejar a sus hijos. Si esto no es discriminación, Majestades, que bajen del camello y lo vean.
    No hay futuro que no se sustente sobre sus orígenes. Los cimientos han de ser sólidos para poder estructurar la arquitectura de un pueblo. Nuestras tradiciones han de ser el punto de partida hacia nuestro porvenir, por ello debemos recuperar la identidad perdida y resucitar símbolos que antaño formaron parte de nuestra personalidad. La recuperación de nuestro Faro convirtiendo la vieja casa del farero en museo donde exponer nuestra historia pesquera y marinera, la adquisición y puesta en valor de nuestro histórico Cuartel de Carabineros, la recuperación del Hogar el Peñasco o la compra del antiguo Cine Playasol y su reutilización como bien cultural se hacen prioritarios si queremos recuperar nuestra idiosincrasia.
    Los pueblos como las personas también tienen alma. El motor que nos pone en marcha y debemos cuidar si queremos funcionar. Necesitamos con urgencia la Regeneración de la Playa del Puerto. Ese aporte de arena necesario que entierre de una vez por todas la mala praxis de las cosas mal hechas. Un impulso definitivo para un verdadero cambio. Hay que empezar de cero y desde el principio, y nada mejor que la presentación de nuestra alma al mundo. Nuestra imagen está en juego y con ella nuestra economía turística. El motor de todo.
    El Puerto, sobre todo en verano, necesita de una cierta reorganización del tráfico que descongestione la franja litoral y el centro y que haga más dinámica la circulación, para ello pedimos, Majestades, un esfuerzo por parte de nuestras autoridades para que se urbanice la Calle Vivero desde Cuatro Plumas hasta Bahía y la Avenida de Bolnuevo que enlace con la Avenida del Castellar hasta prácticamente la entrada a la pedanía playera. Con los accesos por calle Isla de Cuba hacia Bahía y Playagrande aliviaría de forma notable el tránsito circulatorio por el núcleo urbano.
    Majestades, sentimos mucho parecer exigentes, pero es que son cosas tan básicas que nos hace sonrojar el mero hecho de tener que pedírselas. Un saco de deseos para este Puerto maltratado, imprescindibles si queremos seguir siendo el motor económico del municipio. Han sido muchos años de olvido como para tentar a la suerte de su generosidad, pero es tan evidente la necesidad de un cambio en nuestro pueblo que solo nos queda apelar un año más, con toda nuestra ilusión, a su Magia y su Bondad.
Asociación de Vecinos de Puerto de Mazarrón. Navidad, 2023.

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