Tras la persistencia de un vecino, un primer expediente caducado y el interés de colectivos se ha logrado que la Dirección General de Patrimonio Cultural aprobara la protección.
El centenario edificio de las Escuelas Graduadas de Mazarrón, icónico del cambio educativo del siglo XX, será protegido como bien inventariado gracias a la persistencia del vecino, Jesús S.G., quien solicitó su conservación en 2020.
Tras un primer expediente caducado, su esfuerzo y el interés de colectivos como Huermur lograron que la Dirección General de Patrimonio Cultural aprobara la protección, publicada esta semana en el BORM, tal y como publica en La Verdad el periodista mazarronero Miguel Rubio.
La construcción, clausurada hace cuatro años por grietas, está en proceso de restauración con una inversión municipal de 900.000 euros. El proyecto, dirigido por la constructora Musam, preserva la fachada y el patio interior, manteniendo la esencia del edificio original. Los planos, firmados por Luis Domingo de Rute, reflejan la importancia de este inmueble en la arquitectura escolar de principios de siglo.
Según el régimen especial de protección de los bienes inventariados, toda intervención que pretenda realizarse requerirá autorización de la dirección general con competencias en materia de patrimonio cultural con carácter previo a la concesión de licencias y autorizaciones que requiera dicha intervención, independientemente de la Administración a que corresponda otorgarlas.
El procedimiento para el otorgamiento de la autorización a que se refiere el apartado anterior deberá resolverse y notificarse en el plazo máximo de tres meses desde la solicitud, salvo que se trate de intervenciones arqueológicas o paleontológicas, de conformidad con el artículo 56.3 de la presente Ley. Transcurrido dicho plazo sin haberse resuelto y notificado la resolución, se entenderá denegada la autorización.
Los traslados de los bienes inmuebles y muebles inventariados deberán ser comunicados, con carácter previo a su realización, a la dirección general con competencias en materia de patrimonio cultural, de conformidad con el artículo 8.3.c de la presente Ley.
Resumen histórico
El resurgimiento económico de Mazarrón a finales del S. XIX queda de manifiesto en las construcciones edificadas en este momento. Entre ellas destaca la creación del Ayuntamiento de Mazarrón en 1889, declarado Bien de Interés Cultural. Este auge económico también estuvo potenciado por la industria espartera o la aparición de compañías metalúrgicas y salineras. También se desarrollaron en la zona otras actividades, como las relacionadas con la industria de la almadraba o el cultivo de la barrilla. En los años posteriores aparecerá un incipiente turismo, que ya en el XIX irrumpió a través de la construcción de casas de veraneo de personalidades importantes para el desarrollo económico y político del municipio.
En este contexto histórico en el que, la necesidad de atender a la educación de una población en auge, impulsa la construcción de unas escuelas graduadas. A finales del siglo XIX, la necesidad de modernizar los modelos educativos vigentes en aquella época promovió el nuevo planteamiento de la Escuela Graduada.
El modelo de Escuela Graduada había sido instaurado por primera vez en España en 1903, con la inauguración de las primeras Escuelas Graduadas en Cartagena (edificio declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento por el Decreto n.º 49/2004, de 21 de mayo del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia). A este innovador modelo educativo se acoge la iniciativa de las nuevas escuelas de Mazarrón, con el fin de lograr una mayor concentración de estudiantes y maestros, y mejores logros en los objetivos educativos. Las Escuelas Graduadas de Mazarrón se construyeron en el año 1911 y fueron inauguradas al año siguiente.
El edificio de las Escuelas Graduadas de Mazarrón constituye un elemento representativo de la arquitectura escolar de principios de siglo, así como una interesante muestra de los parámetros arquitectónicos populares al uso en la Comarca de Cartagena a principios del siglo XX. Al mismo tiempo, desde el punto de vista inmaterial, constituye un importante testimonio del interés por la regeneración social a través de la reforma educativa.
Descripción del inmueble
Las Escuelas Graduadas de Mazarrón es un edificio cuadrangular, de una sola planta, organizado en torno a un patio central, igualmente cuadrangular. Originalmente, todo el edificio estaba flanqueado por un patio perimetral, excepto en la fachada principal.
Arquitectónicamente, responde a los parámetros habituales de la arquitectura popular del Campo de Cartagena, con cubierta a dos aguas y muros de fábrica enfoscados, en los que destacan los recercos en ladrillo con arcos rebajados. Esta articulación de fachada se repite en el alzado del patio interior, donde adquiere mayor protagonismo el ladrillo por la proliferación de vanos, creando una suerte de arquitectura claustral que organiza toda la distribución interior del edificio.
Cuando se construyó, era una escuela para cuatro grados/aulas, organizados en las distintas aulas en sus cuatro flancos, comunicados por el pasillo perimetral que discurre paralelo al patio central.
Atrás, en el lado opuesto a la entrada, se abría un porche con arcos. En la actualidad, no hay porche sino aulas, y en los huecos de los arcos se colocaron ventanas. Posiblemente el cerramiento del porche se remonte a la época de la II República, cuando se aprovechó la parte techada del patio para construir el comedor escolar.
El patio lateral izquierdo desapareció y se convirtió en calle (actual calle Mastia) cuando se construyeron las viviendas sociales del barrio en 1955/1956. El patio lateral derecho se mantiene mínimamente, reducido a un pasillo desde la construcción en la década de 1980 de aulas adosadas al muro de cierre del patio, cuando el edificio se usó como Centro de Formación Profesional.







