En su artículo científico reflexiona sobre el desplazamiento forzado, la inmigración venezolana y la COVID-19'.
El mazarronero Daniel Moreno ha publicado, junto con Ricardo Luque, un artículo científico de alto impacto titulado 'Nuevas dinámicas migratorias en la Colombia del posconflicto: entre el desplazamiento forzado, la inmigración venezolana y la COVID-19'.
En el artículo se cuantifica la dinámica migratoria actual en Colombia, en la que las personas procedentes de Venezuela y los desplazamientos forzados dentro del propio país derivados de la situación social y económica actual están configurando una de las crisis humanitarias más grandes del mundo.
El objetivo principal de este trabajo es caracterizar la actual dinámica migratoria en Colombia, como un caso de estudio significativo de migraciones en contextos actuales de crisis y de movilidades involuntarias. Dicho objetivo se fundamenta en la importancia que tiene entender mejor las migraciones internacionales en todo el mundo, utilizando una perspectiva geográfica para presentar panoramas regionales de este fenómeno.
A su vez, dicho objetivo se divide en otros secundarios, que son identificar la migración colombiana reciente, tanto interna como externa; dibujar las características de la migración venezolana en Colombia, a fin de identificar sus impactos y la unicidad que la distingue de otros fenómenos migratorios en la región; y esbozar las consecuencias de la pandemia de COVID-19 en la actual situación de los movimientos migratorios.
Colombia está experimentando un conjunto de dinámicas migratorias que vienen a conformar un nuevo escenario, más complejo, en donde coexisten flujos simultáneos de entrada y salida dentro de un nuevo contexto regional, apunta la introducción del artículo. En la región de América Latina y el Caribe se está produciendo un desplazamiento de millones de personas como consecuencia de las crisis políticas y económicas que afectan a distintos países del continente.
El texto destaca que la magnitud de estos movimientos espaciales de población está ocasionando una de las crisis humanitarias más grandes de mundo. Colombia, junto a México y Venezuela alcanzaron en el año 2019 la cifra de emigrantes más alta de la región con 2,9, 12 y 2,5 millones, respectivamente.
A diferencia de México, cuya migración tiene como destino América del Norte, la de colombianos y venezolanos se produce dentro de América Latina y el Caribe. Según los autores, estos datos no hacen sino reafirmar la consolidación de un cambio en las tendencias migratorias que se viene gestando desde finales de la primera década del presente siglo y que apuntan a una modificación en los flujos migratorios desde una tradicional migración fuera de la región de América Latina y el Caribe a otra más intensa migración dentro de la misma región.
Sin embargo, el escenario migratorio resulta más complejo, pues entran en juego también flujos mixtos en los que confluyen dinámicas de retorno, movilidades involuntarias, migrantes de paso e inmigración europea. La forma en que se están produciendo estas migraciones, la respuesta de los estados y los diferentes marcos jurídicos vigentes en la región contribuyen igualmente a complejizar dicho escenario migratorio.
Daniel y Ricardo afirman que, dentro de las actuales dinámicas demográficas en el mundo, las migraciones son un hecho que genera grandes impactos en las sociedades y en el desarrollo de los países de origen y destino. De su importancia numérica nos da idea el dato de que, por ejemplo, los desplazamientos forzados en todo el mundo se han duplicado en la primera década del siglo XXI, hasta alcanzar los ochenta millones de personas y a dicha tendencia han contribuido, entre otros factores, el conflicto armado en Siria y la situación de Venezuela, países que encabezan la lista con mayor número de personas desplazadas. Por otra parte, han sido Turquía y Colombia los países que mayor número de desplazados han acogido. PUBLICACIÓN.








