Se recomienda evitar el contacto directo con las orugas o sus nidos, ya que pueden provocar reacciones alérgicas.
Desde la concejalía de Sanidad se ha puesto en marcha un plan integral de tratamiento para combatir la presencia de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) en el municipio, incluyendo las pedanías y Camposol. Este esfuerzo responde a la necesidad de proteger tanto la salud de los vecinos como el estado de los espacios públicos y el entorno natural.
La procesionaria es una especie natural de los bosques de pinos que, aunque no representa un problema ambiental significativo, puede causar daños a los árboles y provocar reacciones alérgicas en humanos y animales debido a los pelos urticantes de sus orugas. Su presencia puede limitar el uso de espacios al aire libre y convertirse en un problema de salud pública.
El tratamiento implementado incluye podas adecuadas, insecticidas biológicos, productos como los Piretroides y Abamectina mediante pulverización o inyección en los troncos de los árboles afectados o la retirada manual de orugas y bolsones, extremando el cuidado para evitar daños a los árboles.
También se ha desarrollado un plan de prevención a largo plazo para mitigar futuras infestaciones. Este incluye la aplicación de feromonas para confusión sexual de los adultos y una estrategia combinada de monitoreo y control. Se recomienda evitar el contacto directo con las orugas o sus nidos, ya que pueden provocar reacciones alérgicas.







