El trazado eléctrico del proyecto de 30.000 voltios, cercano a la N-332, atraviesa caminos vecinales asfaltados y cruza infraestructuras críticas de agua, generando graves preocupaciones de seguridad.
La planta fotovoltaica de 54 MWp y 50,2 MWn vinculada a la desaladora de Valdelentisco supondrá la expropiación de unas 80 hectáreas de regadío de alto valor productivo. Este proyecto, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica, está generando un profundo malestar entre los agricultores, quienes consideran que la instalación podría haberse ubicado en cualquiera de las otras dos alternativas planteadas menos perjudiciales.
Además del impacto sobre las tierras de regadío, el proyecto enfrenta críticas por su cercanía a la zona comercial entre Mazarrón y Puerto, y a la carretera nacional N-332, lo que podría dificultar el futuro desdoblamiento y afectaría a la actividad económica de la zona. A esto se suma la construcción de una línea de alta tensión de 30.000 voltios que recorrerá 9 kilómetros de caminos rurales asfaltados hasta conectar con la desaladora, lo que ha llevado a los comuneros a preparar alegaciones con el respaldo del Ayuntamiento de Mazarrón.
Más información sobre esta noticia en la última edición del periódico La Voz de Mazarrón.








