La compañera del fallecido, de 22 años, fue atendida por hipotermia tras salir del agua.
A las 9:47 horas de este domingo, el Coordinador de Salvamento Marítimo ha informado sobre la localización del cuerpo sin vida de un hombre, de 22 años, y su evacuación a Puerto de Mazarrón por parte de los efectivos del Plan Copla.
Efectivos de Vigilancia y Rescate en Playas y Salvamento en el Mar, estaban buscando desde primera hora a una persona, desaparecida cuando se bañaba en la playa de Percheles de Cañada de Gallego.
A las 7:42 horas, el 1-1-2 ha recibido una llamada de Protección Civil informando que dos personas se habían metido al agua y solo una de ellas había salido. Ante esta situación, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Región de Murcia y el Centro Coordinador de Salvamento Marítimo han desplegado un dispositivo de búsqueda por tierra, mar y aire. En la búsqueda han participado patrullas de la Policía Local, Guardia Civil, embarcaciones de Cruz Roja y Protección Civil de Mazarrón, un helicóptero de Salvamento Marítimo y una ambulancia con personal médico para atender a la mujer, de 22 años, por hipotermia.
En declaraciones al periódico El Español, Desiderio, el padre del fallecido, expresó su profundo dolor: "Lisma y Vladimir habían ido a disfrutar de un amanecer de verano. Habían tenido una hija hace tres meses", lamenta Desiderio, consciente de que su nieta crecerá sin conocer a su padre y sin recuerdos con él, ya que es solo una bebé. Desiderio explicó que Vladimir, de 21 años, natural de Bolivia, había pasado la noche en la playa junto a unos amigos en una acampada de fin de semana que reunió a más de media docena de personas, entre conocidos, familiares y su pareja sentimental, Lisma.

Foto: El Español
Vladimir residía junto a Lisma en Totana. Desiderio detalló que su hijo estaba en una zona de acantilado con piedras, se cayó al agua y el mar se lo llevó lejos. "Lisma lo ha visto todo: cómo se ha caído y cómo ha resbalado. Ella está muy dolorida. No puede hablar. Mi hijo sabía nadar, pero se ha resbalado y, como el oleaje era fuerte, no le ha dado tiempo. No podía salir del agua. La ola se lo llevó y se lo tragó. No sé si ha perdido el conocimiento al caer al mar”.
El helicóptero divisó el cadáver de Vladimir a una milla de la costa. "Mi hijo nació en Bolivia y llegó a España hace siete años junto a su hermana", recuerda con cariño Desiderio. "Nos instalamos en Totana." Vladimir cursó sus estudios de Secundaria en el Instituto Prado Mayor y, después de la pandemia de coronavirus, comenzó a trabajar en el campo, como la mayoría de la población inmigrante de Totana. Actualmente, era empleado de una compañía especializada en producir más de 54 variedades de uva.







